Enfría el caldo en recipientes pequeños y poco profundos y refrigéralo antes de que pasen dos horas. Para sopas y guisos, FoodSafety.gov indica 3–4 días en nevera a 4 °C o menos.
De la olla a la nevera
Divide el caldo en recipientes pequeños para facilitar que pierda calor. Una olla grande tarda más en enfriarse. No la dejes toda la noche a temperatura ambiente.
Las pautas generales reducen el margen a una hora si la temperatura ambiente supera los 32 °C. Ante un almacenamiento inseguro, no utilices el olor como única comprobación.
Congelar por raciones
Etiqueta los recipientes con la fecha y el contenido. Deja espacio para la expansión del líquido y utiliza envases aptos para congelación.
Como referencia de calidad, la tabla de FoodSafety.gov indica 2–3 meses de congelador para sopas y guisos. Para un producto comprado, sigue sus instrucciones específicas.
Al volver a utilizarlo
Descongela en la nevera o recalienta directamente desde congelado cuando sea adecuado. Para sobras, la referencia general de recalentado es 74 °C; las sopas deben alcanzar una ebullición completa.
Calienta la cantidad que necesites y evita sucesivos ciclos de enfriado y recalentado.
Fuentes consultadas
Las fuentes comerciales describen su propia oferta. No equivalen a una verificación independiente de sus afirmaciones.